
Este viernes, Marcela Vacarezza fue invitada al Podemos Hablar, y la animadora comentó unas conmovedoras y tiernas preguntas que le ha hecho su hijo menor, Benjamín, específicamente sobre su origen.
Recordemos que Benjamín llegó a la familia Araneda Vacarezza cuando era un bebé, después de ser adoptado en el hogar Santa Clara. Y como todo niño curioso, un día sorprendió a su mamá con una pregunta que la dejó sin palabras: «Má, ¿yo estuve en tu guatita?», fue lo que reveló.
Marcela le explicó que no, pero la conversación se volvió más profunda cuando el pequeño preguntó por cada uno de sus hermanos. «¿Y en la guatita de quién estuve?», insistió. La psicóloga le contó que había nacido del vientre de otra mujer, pero que gracias a eso pudieron encontrarse y convertirse en familia.
Según detalla el medio, las dudas del menor no terminaron ahí, ya que a los días después, Benjamín sorprendió a Marcela y Rafael Araneda con otra inquietud: «¿Ustedes me compraron? ¿O me robaron?»

Macarena explicó que, con paciencia, le explicaron todo el proceso de adopción y lo llevaron a conocer el hogar donde pasó sus primeros meses.
Otro punto que revelan es que Benjamín quiere tener un hermano menor, para así él poder ser un hermano mayor; hasta le propuso que adopte a otro niño.
Si bien la idea enternece a su mamá, la opción está descartada. «Yo estoy vieja ya, tengo 54 años. Criar desde cero es otra energía», explicó. Aunque dejó entrever que si se enterara de que la madre biológica de Benjamín tuvo otro hijo, no dudaría en adoptarlo.
EL COLOR DE SU PIEL Y LOS TEMORES DE MARCELA
Otra conversación que ha marcado a la expanelista de espectáculos tiene que ver con el color de piel de Benjamín. «Má, no me gusta mi color, quiero ser naranja como ustedes», le ha dicho su hijo. Tanto ella como Rafael le han reforzado lo hermoso que es y lo afortunados que se sienten de tenerlo en sus vidas.
Si bien Benjamín ha crecido en un entorno más diverso en Estados Unidos, Marcela confiesa que en Chile ha notado miradas distintas. «No es en mala, la gente es cariñosa, pero él se ha dado cuenta«, relató.
En una visita al país, su hijo le comentó que un grupo de niños lo miraba extraño. Aunque al principio pensó que era porque era más alto que ellos, su mamá teme que haya algo más detrás. #SARAH
